Qué hacer y qué no hacer al crear tu portafolio
Hace algún tiempo actualicé el portafolio de APK Estudio y la verdad es que no quedé muy conforme. Lo hice muy rápido, a sabiendas de que había un montón de cosas que arreglar y otras tantas que desde el inicio estaban mal, porque necesitaba tenerlo en cierta fecha para poder mostrarlo a un potencial cliente.
Recientemente he estado trabajando en crear un portafolio diferente para un proyecto colaborativo que pronto lanzaremos con un amigo y, en esta ocasión, quiero hacerlo bien. Por eso he estado estudiando portafolios de diseñadores respetables y exitosos, con la intención de descifrar la fórmula de su éxito y poder replicarla.
Aún no termino el portafolio, probablemente te lo muestre en su debido momento. Pero por ahora quiero compartir contigo algunas lecciones que obtenido al observar portafolios de calidad.
Partamos por lo conceptual:
¿Qué es un portafolio?
Cuando escuchamos el concepto portafolio, lo primero que pensamos es un lugar en donde poner un resumen de los trabajos que hemos realizado. Eso es técnicamente correcto, pero hay un sutil cambio conceptual que puede hacer una gran diferencia.
Tu portafolio no debe ser un resumen del trabajo que has hecho, sino una proyección del trabajo que quieres hacer.
Piénsalo de esta forma: Si toda la vida has hecho diseño web y ahora quieres cambiar tu enfoque hacia el diseño de logos, no tendría ningún sentido poner solo proyectos web en tu portafolio, tienes que mostrar proyectos relacionados al diseño de logos.
Lo importante es que el cliente mire tus trabajos y diga «Esta persona ya a hecho previamente algo como lo que yo necesito, así que de seguro podrá ayudarme.»
Entonces, independientemente de los trabajos que hayas realizado previamente, filtra lo que muestras para que sea una representación de los proyectos que quieres tomar en el futuro y no un mero reflejo de tu pasado.
Ahora vamos con algunas cosas que no deberías hacer y lo que deberías hacer en cambio.
Estos son los NO y los SÍ para tu portafolio
No: una sola imagen por proyecto
Es cierto que una imagen vale más que mil palabras, pero una imagen junto con algunas palabras es mucho más claro y específico.
No esperes que con solo mirar una imagen el cliente pueda comprender cuál fue tu rol en el proyecto y qué soluciones entregaste.
Tus potenciales clientes pueden ser muy inteligentes, pero no son adivinos.
Sí: estudios de caso
No hace falta que escribas un ensayo súper extenso sobre cada uno de los trabajos, pero sí es esencial que expliques brevemente cuál era el problema que enfrentaba el cliente, cómo usaste tus habilidades para resolverlo y cuál fue el resultado que eso generó.
Así, el potencial cliente, aparte de ver imágenes bonitas de tu trabajo, sabrá qué es lo que haces y cómo afrontas los proyectos.
No: imágenes abstractas
Si realizas algún tipo de diseño, no te limites a presentar tu trabajo como una simple imagen plana, tal como la vemos dentro de Illustrator, Sketch o Photoshop.
Tú y yo podemos ver esa imagen y proyectar en nuestra cabeza que se trata de un tríptico, de un sitio web o de un packaging, pero probablemente tus potenciales clientes no puedan realizar ese ejercicio.
Sí: muestra tu trabajo en contexto
Presenta ese sitio web en una ventana del navegador, esa portada de revista en una maqueta realista, ese logo en alguna aplicación real, esa app en la pantalla de un celular o esa papelería corporativa en una maqueta 3D que parezca real.
Haz que tu potencial cliente entienda de inmediato cuál es la aplicación del trabajo que hiciste, no lo dejes a su imaginación.
No: mostrar todo lo que hayas hecho
No todo lo que hayas creado en tu vida merece ser mostrado públicamente.
Ese trabajo que terminaste a la rápida porque se te acababa el tiempo, ese diseño en el que tuviste que aplicar miles de cambios innecesarios de parte del cliente y ese proyecto que hiciste cuando apenas comenzabas a estudiar, realmente no deberían estar en tu portafolio. Todo lo que harán será opacar la calidad de tus mejores trabajos.
Sí: muestra solo lo mejor, aunque sea poquito
En tu portafolio importa mucho más la calidad que la cantidad. Un portafolio con tres proyectos excepcionales es mucho más valioso que uno con siete proyectos mediocres y dos excepcionales… a no ser que quieras seguir haciendo proyectos mediocres.
No: proyectos de estudiante
No creo que sea buena idea mostrar proyectos que hiciste para la universidad o instituto. Ese proyecto lo hiciste tú y también todos tus compañeros, así que no es algo único o especial.
Además, dependiendo de tu experiencia al momento de realizarlo, puede que sea un proyecto con calidad de estudiante y no profesional.
Sí: proyectos reales
Procura que en tu portafolio solo haya proyectos reales.
Si acabas de terminar de estudiar, seguramente preguntarás de dónde sacar esos proyectos. Tengo un artículo completo que habla sobre eso llamado 3 ideas sobre cómo conseguir los primeros trabajos para tu portafolio de diseño web.
No: testimonios falsos o irrelevantes
Los testimonios son una forma muy buena de validación social, ya que le muestra a tus potenciales clientes que ya has trabajado antes, pero debes evitar dos tipos.
Los testimonios irrelevantes como «Pepita es muy simpática» realmente no aportan nada, ya que no ayudan a tu potencial cliente a comprender el impacto de tu trabajo. Además si viene de parte de tu vecina y no de alguien en la industria a la que apuntas, puede incluso reforzar la idea de que no tienes experiencia.
También debes evitar poner testimonios falsos… supongo que no hace falta explicar el porqué.
Sí: marcas reconocibles o testimonios notables
A veces mejor que un testimonio puede ser mostrar los logos de las empresas que te han contratado, siempre y cuando sean marcas reconocibles dentro de la industria a la que apuntas.
Si vas a poner testimonios procura que sean de personas dentro de la industria de tu público objetivo y que se trate de un comentario relacionado a tu trabajo y los resultados de éste.
Un ejemplo «Después del rediseño que hizo pepito, nuestro sitio ha aumentado los suscriptores diario de 10 a 100 y no dejan de llegarnos felicitaciones por lo bello que se ve.»
Si un comentario como ese lo integras en el estudio de caso del proyecto, se vuelve mucho más relevante y convincente.
No: tener tu trabajo en solo una plataforma
Tener tu propio sitio y poner allí tu portafolio es fundamental, pero no es lo único que debes hacer. Que no te gane la pereza.
Sí: tener tu sitio web, pero además behance, dribbble y un Pdf
Seamos honestos, lo más probable es que tu sitio no reciba muchas visitas cuando lo construyas, por eso es ideal que tu trabajo vaya a donde la atención está.
En estos momentos la atención de agencias y/o empresas buscando partners creativos de calidad está en behance o dribbble así que también deberías publicar tu trabajo allí.
Ahora, si lo tuyo es el código, también deberías tener un perfil en codepen con algunos proyectos experimentales.
Además no podemos olvidar al clásico pdf. Si algún potencial cliente y/o agencia te pide enviar tu portafolio por email es buena idea tener a mano un formato que puedas adjuntar.
Espero que estas recomendaciones te sea útiles. Mientras tanto, y continuaré construyendo este nuevo portafolio intentaré cumplir con todas estas ellas.
A continuación te dejo algunos enlaces a portafolios que me gustaron mucho y ayudaron a dar forma a estas sugerencias:
Un abrazo,
@FranciscoAMK