Negocios, Reflexión | 10 de febrero de 2016

Si no puedes con la procrastinación, úsala a tu favor


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Espera… ¿Procrasti qué?

Si no reconoces el término, no te preocupes, no es una palabra que usemos tan a menudo en nuestro día a día.

Aquí tienes una explicación completa de la Wikipedia, pero en términos sencillos, significa postergar todas aquellas labores importantes que debemos realizar y, en su lugar, invertir nuestro tiempo en tareas insignificantes y más fáciles.

En otras palabras, todas esas veces que perdiste tiempo en algo inútil, en lugar de avanzar con ese diseño que tenías pendiente, ese desarrollo que ya deberías haber terminado o esa llamada que le debías a tu cliente, estabas procrastinando.

De qué maneras se manifiesta la procrastinación

La procrastinación se manifiesta de muchas maneras, pero hoy en día, en el mundo digital en el que vivimos se hace mucho más evidente que en el pasado.

Es muy probable que esto te haya pasado:

Te sientas frente a tu computadora, con todo el ánimo de comenzar a trabajar en lo más importante para hoy. Deseas que todo esté perfecto, que nadie te distraiga así que conectas tus audífonos y buscas una música ad-hoc para acompañarte. Luego, para evitar sentir la urgencia de revisar el email mientras estás trabajando, le das la última revisión y descubres que hay 2 emails nuevos, son importantes, pero no debería quitarte mucho tiempo responder así que los contestas. Está todo listo para comenzar a trabajar y te preguntas si alguien habrá comentado la foto que subiste a facebook, así que lo abres rápidamente para ver, sólo por curiosidad, y descubres 3 comentarios sobre la foto. Son muy divertidos, así que contestas un par de emojis. Luego pierdes un poco de tiempo mirando el timeline, te ríes con unas fotos graciosas de gatitos y finalmente cierras el navegador. Ya está todo listo para comenzar, pero te entra la duda si es que acaso respondieron a tu email así que abres gmail y revisas. Nop, no hay ningún mail nuevo, por fin puedes comenzar a trabajar. El único problema es que no te diste cuenta que en todo este rato, solo has estado desviando tu atención de lo importante, perdiendo casi una hora de tu tiempo.

Si te sentiste identificado o identificada con el relato, no te sientas mal, yo he sido el protagonista de esa historia muchas veces. Más de las que me gustaría admitir incluso.

Dejar de procrastinar

Dejar de procrastinar es una tarea difícil, nadie que yo conozca ha conseguido eliminar por completo la procrastinación de su vida, pero sí hay gente que consigue dominarla y únicamente permitir su existencia moderada.

Para conseguir esto lo que se necesita es un nivel de compromiso y motivación monumental. Hay que estar tan comprometido con aquello que tienes que hacer, tan comprometido con tus objetivos que no permitas que nada ni nadie se interponga en tu camino.

Es muy interesante leer los ensayos que Leo Babauta ha escrito al respecto, sobre todo en su libro Focus (Aquí hay una versión en español).

Pero no todos somos Leo…

Una procrastinación útil

Es cierto, no todos somos tan comprometidos como para eliminar la procrastinación de nuestra vida por completo y ser 100% productivos cada vez que lo deseemos, al menos no al principio. Por eso es que, es que quiero proponerte un enfoque diferente.

Asumiendo que pese a nuestros esfuerzos por evitarlo, de igual manera procrastinaremos en cierta medida, la idea es hacerlo de manera productiva, es decir, que evitemos las actividades que nos hacer perder el tiempo y nos enfoquemos en aquellas que pueden sernos de utilidad de alguna forma.

Estas son algunas de las actividades inútiles que realizamos:

  • Observar de manera inerte nuestro timeline de facebook, con la esperanza de encontrarnos con algo interesante
  • Refrescar una y otra vez nuestra bandeja de entrada de email, para ver si hay algún nuevo mensaje que requiera nuestra atención
  • Hacer un scroll interminable en la app de twitter de tu teléfono celular
  • Desperdiciar el tiempo en conversaciones sin importancia en grupos de Whatsapp
  • Ver interminables memes en Tumblr

Todas esas actividades podrían fácilmente ser reemplazadas por actividades más útiles y reconfortantes, como por ejemplo:

  • Leer un artículo interesante relativo a la industria en que te desenvuelves
  • Levantarse del escritorio para ir a buscar agua y despejar un poco la mente
  • Realizar una pequeña rutina de estiramiento y ejercicio
  • Meditar por un par de minutos
  • Leer o ver algún tutorial sobre alguna labor que debas realizar

Con todas estas actividades, de igual forma estarás procrastinando, eso es un hecho, pero al menos no será tiempo perdido, sino tiempo invertido en algo que, en algún momento, podría traer una recompensa.

Así que mi invitación es esta:

La próxima vez que en lugar de trabajar sientas la necesidad de ocupar tu tiempo en algo diferente, procura que no sea en algo inútil como facebook, sino en algo que, de alguna forma, agregue valor a tu vida.

Ojalá te animes a poner a prueba este enfoque y descubras por tu propia cuenta si es un cambio para bien o no. En mi caso, ha sido algo muy útil, por eso lo comparto contigo.

Antes de cerrar este artículo, es muy importante mencionar que este enfoque no implica que debamos dejar de buscar la forma de reducir la procrastinación, es solo una de las formas en que podemos hacer el camino más fácil y agradable.

Un abrazo,
@FranciscoAMK