Diseño, Reflexión | 25 de febrero de 2015

La terrible amenaza de un curso online

Hace algunas semanas apareció en un sitio de cupones tipo Groupon, una oferta de curso online de diseño gráfico que (como dirían en los programas de farándula) hizo arder las redes sociales.

Se trataba de un curso llamado “Más que un dibujo. Curso online Diseño Gráfico Avanzado”, que proponía enseñar entre otras cosas a “Aplicar el diseño gráfico donde quieras, desde un simple logotipo hasta un cartel para tu negocio o tu página web”.

Oferta-diseño-gráfico
El curso ofertado en LetsBonus

El curso tenía un precio estándar de 180 mil pesos chilenos (unos 290 dólares) y durante la promoción su costo era de 10 mil pesos chilenos aprox (unos 18 dólares), lo cual despertó la ira de varios diseñadores que se sintieron ofendidos por esta oferta. Pude ver su desagrado en twitter y sobre todo en los grupos de diseñadores en los cuales participo en facebook.

Algunas de las críticas apuntaban al mal diseño de la plataforma, otras al temario del curso y la mayoría criticaba el bajo precio del curso.

A continuación quiero hacer un repaso a algunas de las críticas que vi y  los miedos que se esconden detrás de ellas.

¿Será que ahora cualquiera puede ser diseñador?

Sé que esto le va a doler a muchos que estudiaron (igual que yo) varios años para llegar a ser profesionales, pero es una verdad y alguien tiene que decirlo: Estudiar en la universidad no te hace especial.

Es como si hubiera un linaje sanguíneo especial que define quien puede ser diseñador y quien no, y tengamos miedo de que unos plebeyos de sangre sucia vengan a quitarnos nuestro lugar… puaj!

La mayoría de nosotros no sabía nada de diseño antes de entrar a estudiar y, de hecho, he visto a varios que incluso después de graduarse, siguen sin saber nada de diseño. Yo mismo, por ejemplo, no estudié en una universidad sino en un “instituto profesional” y puedo decir (con total humildad) que diseño mucho mejor que varios que han salido de las universidades de mayor renombre.

Y es que no se trata de la carrera que cursaste o dónde lo hiciste, sino de tus capacidades personales.

La institución donde estudiaste, los años invertidos y los títulos que tengas colgando en tu pared no significan nada. Lo que realmente hace la diferencia es tu experiencia, tu perseverancia y tus ganas de aprender.

Es cierto, cuando tienes un título universitario todo se hace un poco más fácil, las puertas se te abren con un poco más de facilidad, pero eso no te convierte automáticamente en un mejor diseñador, simplemente te valida dentro de los estándares socialmente aceptados.

Yo creo que sí, cualquiera puede ser diseñador, aunque no cualquiera puede llegar a ser un “buen diseñador”, pero, a diferencia de los colegas que leí quejándose en facebook, creo que la diferencia no pasa por estudiar en la universidad.

¿No me crees? Mira el portafolio de este diseñador seguro creerías que fue uno de los mejores estudiantes de su clase, pero no, el tipo ni siquiera entra a la universidad aún… ¡tiene 16 años!

¿Será que un curso “barato” devalúa la profesión?

Otra de las críticas que vi repetidamente fue respecto al precio del curso y de cómo esto contribuye a devaluar la profesión del diseño gráfico (y el diseño en general).

Ya dije anteriormente que no creo que una aplicación devalúe la profesión del diseñador y tampoco creo que lo haga un curso online, por muy barato que sea.

El miedo presente en esta crítica implica que quienes tomen este curso «avanzado» se sentirán con la valentía de salir al mercado a intentar robarnos nuestros clientes cobrando mucho más barato que nosotros… pero piénsalo ¿de verdad quieres competir con ellos?¿de verdad quieres competir por ese tipo de clientes?

Al menos yo no.

Las personas que hayan tomado este (u otro) curso online de diseño, tienen como fortaleza el saber usar photoshop e illustrator, por lo tanto no significan ninguna amenaza para mí como profesional del diseño, porque mi valor está basado en otras cosas más complejas, como los años de experiencia que poseo, mi capacidad de resolver problemas gráficamente, mi buen gusto para mezclar colores, formas e imágenes y comunicar con ello, pero sobre todo, mi capacidad para entregar al cliente lo que él o ella necesita para su negocio.

Por otro lado, no me interesa competir por clientes con estas personas, ya que al ser profesionales “baratos” obtendrán sólo a clientes que buscan pagar lo menos posible, y ese es precisamente el tipo de clientes que los profesionales más experimentados o con capacidades más avanzadas no les interesa tomar.

Yo prefiero en su lugar, buscar clientes que valoren el trabajo de diseño y que paguen lo que vale el trabajo que hacemos. Y estos clientes, aunque no lo creas, existen. Es solo que no los encontrarás quejándote en facebook 😉

Lo que molesta a muchos con respecto a los cursos online es su bajo precio, ya que sienten casi como una estafa el hecho de que alguien reciba por solo un par de dólares, aquel conocimiento por el cual ellos pagaron (y probablemente se endeudaron) un montón. Pero el problema no es del curso, y tampoco es de aquel que se inscribe. Si estudiaste y pagaste una alta suma, fue tu decisión.

Que el curso sea barato, no significa que automáticamente la profesión se devalúe, de hecho, hay países en donde puedes estudiar diseño gratis en una universidad, y eso no significa que el diseño sea mirado en menos.

¿Será que un curso online no puede formar a un profesional?

La educación online está entrando fuerte a Latinoamérica, y créeme, que no se va a ir.

Muchos miran en menos los cursos online, argumentando que no puede compararse con estar 4 años en la universidad y tienen razón. Pero déjame ponerlo de otra forma.

Tomemos como ejemplo a Pepito, un muchacho que quiere dedicarse a ser diseñador gráfico. En un comienzo él no tenía cómo pagar una universidad, así que optó por un curso online de precio asequible, en donde aprendió los fundamentos de photoshop e illustrator. Con esto consiguió algunos trabajos editando y/o actualizando la papelería de algunas empresas pequeñas y mientras hacía esto, estudiaba en otro curso online acerca de la teoría del color, los principios de la composición y la comunicación.

Con este curso y su perseverancia Pepito mejoró considerablemente sus capacidades de diseño y consiguió trabajos más avanzados. Mientras trabajaba complementaba su aprendizaje con algunos libros de Bruno Munari, Norberto Chaves y Kandinski. Luego para complementar sus conocimientos tomó un curso sobre pre-prensa digital y… Bien, creo que ya ves a donde voy.

Un simple curso no convierte a una persona en profesional, pero una serie de estos, acompañando estratégicamente su camino mientras desarrolla sus capacidades, sin duda pueden contribuir a convertirlo en un gran profesional.

Un curso online no es equivalente a una carrera universitaria completa, sino más bien a un módulo dentro de esta, la diferencia es que cada persona decide cómo y cuándo tomarlo.

El descuento devalúa el producto

Ahora bien, dejando de lado las críticas de los diseñadores y centrándome directamente en el producto y su oferta, diría que la lección que puedo sacar de esta situación, siendo alguien que también crea cursos online, es que un descuento de esta magnitud lo único que de devalúa es el mismo producto.

Muchos se molestaron por el precio, pero lo que molestó no fue el precio original de 180 mil pesos chilenos (el cual muchos ignoraron), sino el precio rebajado de $10.900. Al ver este precio y el nombre del curso, era casi inmediata la reacción de pensar: ¿Quieres decir que enseñas diseño gráfico avanzado por tan solo 10 mil pesos? Esto debe ser una broma.

Tu curso, o cualquiera sea el producto que crees para vender, se verá considerablemente reducido en su valor ante los ojos del cliente si el descuento que haces es groseramente alto.

Da la impresión, de inmediato, que tu interés no es compartir conocimiento ni ayudar a los estudiantes, sino más bien obtener la mayor cantidad de ingresos posibles.

Quiero ver cursos más honestos

Hasta ahora da la impresión de que estuviera defendiendo al curso en cuestión, pero no lo estoy haciendo. Mi interés es cuestionar las críticas que se hacen a éste y a todos los cursos online en general.

No podría defender a este curso en particular porque lo que alcancé a ver es lamentable: un curso online que se presente como de “diseño gráfico avanzado” y que use la frase “un simple logo”, no es un curso al cual podría darle mucho crédito.

Por otra parte tampoco proyecta confianza alguna que un curso de diseño gráfico tenga diseños tan anticuados y básicos como los que se presentan en su página:

Diseño-gráfico-avanzado
Así se presentaba el temario del curso
Diseño-web-profesional
Esto es lo que veíamos al ingresar al demo del aula

Hay graves problemas de diseño, estrategia y comunicación alrededor de este curso y podría hacer una lista enorme, pero creo que podría resumirlos todos en un solo concepto: Falta de honestidad.

Estoy seguro de que si este curso hubiera sido más honesto en su presentación y en lugar de mostrarse como un “curso avanzado” se hubiera presentado como una introducción a las herramientas básicas del diseño o algo por el estilo, se habrían ahorrado gran parte de las críticas.

Se trata simplemente de darse cuenta de que la gente no es tonta, la gente percibe las cosas, y en este caso es completamente perceptible (al mirar la página, el diseño y el temario) que no se trata de un curso avanzado de diseño y mucho menos, de una empresa que tenga el diseño como elemento importante dentro de su filosofía.

Quiero ver cursos más honestos, cursos que si enseñan a hacer X cosa, digan claramente, aprenderás a hacer X cosa, en lugar de promocionarse con grandilocuencia con el único fin de vender más.

La honestidad es el arma secreta para ser mejores freelance y ahora ha quedado de manifiesto que también lo es para crear cursos online.


Me gustaría invitar a todos los diseñadores que se sintieron ofendidos y se quejaron por el curso a darle una vuelta a sus críticas, ver los miedos que se esconden detrás y preguntarse sinceramente ¿De verdad hay una amenaza en este curso online?

A mi parecer, por muy barato y por muy mal que se haya comunicado y ofertado, no representa ninguna amenaza, ni para mí, ni para la profesión del diseño.


Un abrazo,
@FranciscoAMK