Cuando hablamos, lo que hacemos es pronunciar un montón de palabras de manera consecutiva. Entre cada palabra hay un breve espacio de silencio y la forma en que utilicemos ese silencio (en conjunto con otros factores de comunicación no–verbal) va a condicionar la forma en que nuestro mensaje es percibido.

No es lo mismo decir:

«Estoy muy enojado.»

Que decir:

«Estoy. Muy. Enojado.»

En ambos casos dijimos lo mismo, pero la forma en que se proyecta es muy diferente. En la primera versión lo dijimos de corrido, lo cual representa que se trata de un enojo superficial, algo a lo cual no hace falta prestar mucha atención. En la segunda versión hicimos una pausa muy importante después de cada palabra, lo cual indica que se trata de un tema relevante para nosotros y al cual prestamos atención, por lo que inducimos que se trata de un enojo real y profundo.

Podemos concluir, entonces, que el uso que hacemos del silencio en el habla es casi tan importante como las palabras en sí.

Lo mismo ocurre en el diseño: El espacio en blanco expresa tanto como los componentes más llamativos.

¿Qué es el espacio en blanco?

Con este término nos referimos a ese espacio que forma parte de un diseño pero no está cubierto de elementos como textos, fotografías o ilustraciones.

Hablar de espacio en blanco no nos limita a zonas de color blanco, sino a aquellas que están vacías independientemente de su tonalidad. Tu diseño puede ser en gran parte de color azul y, aún así, tener mucho espacio en blanco.

Este espacio, al igual que el silencio entre las palabras, puede ser utilizado de manera consciente para potenciar un mensaje o de manera inconsciente, lo cual puede comprometer la efectividad con la que la información es presentada.

El uso correcto

El espacio en blanco será usado correctamente toda vez que lo trates con propósito. Ya sea que uses mucho espacio en blanco o que decidas usarlo en la menor cantidad posible, hazlo porque ello aporta al mensaje que estás tratando de transmitir.

Veamos un ejemplo práctico de gente que lo hace bien:

Ej. 1: Mucho espacio

rolex

Rolex es una marca de lujo, su objetivo no es presionarte para que compres de inmediato uno de sus relojes sino demostrarte lo geniales que son sus productos para que seas tú quien diga «necesito uno de esos».

La elegancia y el lujo que representa está marca están perfectamente reflejados en el uso que hacen del espacio en blanco. Lo usan tan generosamente que el elemento que destaca es claramente su producto y nada más. Ese espacio permite al espectador tomarse un respiro y no sentirse presionado.

Ej. 2: Poco espacio

reebok

Reebok es una marca de ropa deportiva y en su mensaje buscan invitar a la gente a hacer ejercicio físico. No cualquier ejercicio, sino uno que sea exigente y saque lo mejor de ellos.

Ejercitarse a ese nivel es algo que te saca de tu zona de confort, no es algo amable o tranquilizador. La falta de espacio en blanco en esta imagen refuerza precisamente aquello.

Un uso inapropiado del espacio en blanco

Por supuesto, el espacio en blanco también puede ser utilizado de manera inapropiada. Esto ocurre toda vez que no se le da un propósito y acaba siendo solamente el resultado del azar.

En este contexto, el peor error que podemos cometer a la hora de diseñar es no considerar el espacio en blanco en la composición para solo centrarnos en los elementos destacados y, luego, asumir que algunas zonas simplemente nos quedaron en blanco.

Los espectadores de nuestros diseños son personas inteligentes y saben apreciar cuando algo está allí porque sí, sin ninguna intención en particular. Probablemente no sabrán verbalizar o decir si se trata del uso del espacio negativo u otra cosa, pero ciertamente sentirán que algo no está bien.

Dale un propósito

Tal como vimos en los ejemplos anteriores, el espacio en blanco puede utilizarse en pro de tu mensaje de diferentes maneras. Veamos a continuación, algunas de las tantas maneras en que puedes usarlo a tu favor:

  • Eliminar distracciones: Mira a los costados de este texto ¿Qué es lo que ves? Espacio en blanco. Lo he puesto allí de manera muy consciente, porque no quiero distraerte, quiero que tu atención se centre en lo que realmente importa en este momento, que es el texto que estás leyendo.
  • Generar énfasis: Cuando agregamos espacio generoso alrededor de un elemento, de pronto éste se vuelve más relevante y resalta considerablemente sobre el resto: Le das énfasis.
  • Proyectar tranquilidad (o caos): Un diseño con mucho espacio en blanco, sin dudas va a proyectar una sensación de tranquilidad y calma, tal como lo hace un jardín minimalista zen. Mientras que si se trata de un diseño con una falta de espacio notoria, proyectará todo lo contrario. Ninguno de los dos casos es mejor que el otro, solo hay que identificar y usar el estilo que corresponda en cada ocasión.
  • Separar o agrupar bloques de contenido: Si tienes varios elementos en tu diseño, puedes usar el espacio en blanco para agruparlos, separarlos o destacar alguno de ellos, como en las siguientes imágenes:
Dejar espacio alrededor de estos objetos hacen que se unan como un solo bloque.
Dejar espacio alrededor de estos objetos hacen que se unan como un solo bloque.
El espacio en blanco al centro divide los elementos en 2 bloques principales.
El espacio en blanco al centro divide los elementos en 2 bloques principales.
destacado
El espacio en blanco que rodea a los elementos de la derecha los hace destacar sobre el resto.

Cuando comienzas a aprender meditación, muchos te dirán que debes prestar atención al espacio que existe entre las palabras, entre las ideas en tu mente y que así te volverás más consciente.

Como aquí estamos para hablar de diseño, te recomiendo prestar atención a los espacios que existen entre cada uno de los elementos que conforman tu pieza y darles sentido y propósito.

Un abrazo,
@FranciscoAMK