Esta semana el nuevo diseño de este sitio por fin ha visto la luz, y eso me tiene tremendamente entusiasmado.

Ha sido un proceso casi completamente público (me he guardado solo las partes aburridas), y puedes ver a continuación una compilación de los artículos y tutoriales resultantes de este proceso:

  1. Cómo crear una cabecera fija con HTML y CSS
  2. Rediseñando FranciscoAMK.com (Parte 1: Planificación)
  3. Rediseñando FranciscoAMK.com (Parte 2: Diseño homepage y blog)
  4. Rediseñando FranciscoAMK.com (Parte 3: Página de cursos)
  5. Implementar Adobe Typekit en WordPress
  6. Usar plantillas de página en custom post types de WordPress
  7. Personalizar formulario de comentarios de WordPress
  8. Consejos para redactar el contenido de un sitio web

Lecciones aprendidas

Son muchas las lecciones que puedo sacar de todo este proceso de rediseño y re-desarrollo, algunas son nuevas para mí y otras solo confirman ideas que ya tenía de antes. A continuación quiero mostrarte las más interesantes:

1. El diseño es solo una referencia

Mi forma de entender y procesar la información es completamente visual, me gusta ver los sitios web ordenados, con sus colores y su estructura antes de ponerme a escribir código, porque así me hago una idea más completa de lo que necesito crear.

Por eso no me siento muy cómodo con algunos enfoques como el diseñar en el navegador que promueven el maquetar directamente los prototipos en HTML/CSS sin pasar primero por alguna aplicación de diseño como Photoshop o Sketch.

He descubierto también que a los clientes, tener una guía visual de referencia también les hace mucho sentido.

Habiendo dicho esto (y dejando en claro lo importante que es para mí la creación y presentación de un diseño inicial), hay que entender también que el diseño es solo una referencia y no una imposición a la cual debamos atenernos en un 100%.

Creo que el “pixel perfect” es un concepto que ya ha muerto, sobre todo considerando la gran cantidad de pantallas y resoluciones existentes.

Si miras el diseño inicial del homepage y lo comparas con el diseño final verás que hay muchas diferencias, pero en todos los casos son cambios para mejor, y esto es posible únicamente gracias a que el proceso completo está abierto a mejoras y correcciones, siempre y cuando no retrasen el lanzamiento y no se trate de meros caprichos, sino de cambios con una finalidad específica.

Permítete evolucionar con tus diseños y no te obsesiones con hacer que tu maquetado sea exactamente igual que el resultado que obtuviste en tu aplicación gráfica.

2. Es más difícil de lo que parece

A veces los sitios web engañan.

Me ha pasado con este sitio y en varias ocasiones con sitios web de clientes, en donde a primera vista pareciera ser algo sencillo, pero una vez que comienzo a trabajar en profundidad me encuentro con niveles de complejidad no previstas antes, lo cual puede llegar a retrasar el proyecto.

En este caso, todo apuntaba a que debería desarrollar un buen diseño para el blog, algunas páginas de aterrizaje y diferentes formularios de suscripción, sin embargo, ya inmerso en el proyecto descubrí la necesidad de separar el contenido en diferentes “custom post types”, de crear taxonomías personalizadas, plantillas adicionales y un montón de otras cosas… uf!

Procura darte el tiempo necesario para investigar, hacer las preguntas necesarias y descubrir la verdadera complejidad de un rediseño.

3. Nunca va a estar perfecto

Como buen perfeccionista, me vi atrapado en el círculo vicioso de realizar cambio tras cambio y corrección tras corrección, gracias a la premisa de que “puede estar mejor”, pero en el fondo, lo único que hacía era retrasar más y más el lanzamiento.

Es muy fácil caer en la trampa del perfeccionismo, pero he descubierto que la mejor forma de sobrellevarlo es siguiendo el consejo de Sean McCabe de conformarse con alcanzar un 90% de perfección, además de imponerse fechas límites y mantenerse fiel a ellas.

Procura que el proyecto alcance un nivel de suficientemente bueno para ser lanzado” y recuerda que estamos en el mundo de la web, si hay algún error se puede simplemente corregir y ya está 😉

4. El contenido es la parte más compleja

A menos para mí lo es.

Diseñar se me da con cierta facilidad y desarrollar código HTML/CSS/WordPress también, sin embargo, redactar textos, sobre todo aquel contenido más estático, que no está basado en opiniones o historias (como un artículo de blog) se me hace bastante difícil.

En mi caso lo que me ha ayudado a superar este problema es tratar de escribir como hablo, de tal forma que se lea natural y honesto.

No sé si para ti la creación del contenido sea difícil como lo es para mí, pero lo que sí he notado es que para los clientes es un tema que se puede complicar bastante.

Trata de respetar el tiempo que tu cliente necesite para redactar los contenidos (siempre y cuando esté haciendo el trabajo) e intenta ayudarle con las herramientas que tengas a tu alcance.

Tal vez puedas revisar los textos, o tal vez puedas darle una guía acerca de cómo crear buenos contenidos.

Conclusión

Lo que puedo sacar como reflexión final de todo este proceso es que el cliente más difícil siempre es uno mismo, pero si decides tratarte tal como lo haces con un cliente externo, ajustándote a tus procesos y siendo fiel a los plazos de entrega, todo puede ser más sencillo.


Espero que hayas disfrutado de este post y que te haya gustado mi nuevo diseño.

Si quieres comentar algo, tienes el formulario más abajo para ello y si te gustaría tener un diseño igual de cool, siempre puedes contactarme a través de APK Estudio 😉

Un abrazo,
@FranciscoAMK