Crear música es algo que me gusta mucho. Lo hago principalmente a través de mi computadora y un Maschine Mikro, con la única finalidad de divertirme y sacar de mi cabeza algunas ideas.

No tengo un entendimiento profundo de la teoría o los fundamentos detrás de una buena composición musical, por eso el nivel de calidad no es constante en mis creaciones.

A pesar de que gran parte de las canciones que hago son bastante malas, algunas de ellas suenan bien, como las que uso en Huevos Revueltos o la que aparece a continuación (en donde tengo la fortuna de contar con mi sobrino, que es un capo, en la guitarra):

Sobre estas canciones buenas no me atribuyo mucho crédito, ya que su calidad no es el resultado de un trabajo consciente, sino un producto del azar. No es que yo haga buenas canciones, es que algunas me quedan buenas.

En mi ignorancia de los fundamentos de la música, simplemente hago lo que me nace de las tripas, sin poder anticipar el resultado que tendrá sobre la canción. A veces resulta algo bueno, otras veces no.

Solo soy un aficionado…

El diseño es diferente

En el área del diseño, mi historia es absolutamente distinta. He invertido incontables horas en apreciar, estudiar y, sobre todo, practicar el diseño de manera consciente.

Cuando estoy creando un diseño, no hago solamente lo que mis tripas me dicen, también conozco los principios, la teoría y los fundamentos detrás de un buen diseño. Además, he desarrollado un proceso que me permite afrontar cada proyecto de una forma que aumenta las chances de un buen resultado.

Es cierto que no soy el diseñador perfecto, aún hay mucho espacio para mejorar, pero todo lo anterior es lo que me convierte en un profesional del diseño y me separa de los amateur.

A diferencia de la música, el diseño lo puedo ofrecer como un servicio para otras personas con total confianza, porque sé qué decisiones tomar para llegar a los resultados deseados.

¿Ofreces diseño como servicio?

Luego de hablar con muchos suscriptores de mi sitio y escuchar sus mayores dificultades, he descubierto que el segundo* desafío más grande que enfrentan es la falta de confianza a la hora de diseñar.

A mi entender, esto ocurre porque la tecnología ha puesto a nuestra disposición múltiples herramientas (como WordPress, con sus plugins y temas) que hacen relativamente fácil el proceso de construir sitios web. Gracias a ello, muchos se lanzan a dominar estos recursos, pero olvidan reforzar el lado del diseño… Y no estoy hablando de Photoshop o Sketch sino de comunicación visual.

Si te dedicas a diseñar y desarrollar sitios web sin manejar ese aspecto tan importante, estás siendo irresponsable. Tan irresponsable como sería que yo me dedicase a crear canciones para clientes.

Es irresponsable que un amateur ofrezca su trabajo como si se tratase de un profesional, porque no tiene a su alcance los recursos técnicos y teóricos para asegurar un resultado de calidad.

Si ese es tu caso, creo que tienes dos opciones:

  1. Hablar sinceramente con tu cliente y explicarle, desde el inicio, que el diseño no es tu fuerte sino el desarrollo. Luego, dejar que tome la decisión de trabajar contigo de manera consciente, sabiendo tus fortalezas y debilidades.
  2. Esforzarte en dejar de ser un simple aficionado y desarrollar tus capacidades en el diseño.

Cómo dejar de ser un amateur del diseño

Si decides tomar la segunda opción y esforzarte por dejar de ser un aficionado, vas a comenzar un camino que se compone de 3 partes:

1. Aprender los fundamentos

Tendrás que conocer e interiorizar los principios universales del diseño, la composición y el uso de los colores para provocar sensaciones en el espectador… entre muchas otras cosas.

2. Apreciar y deconstruir el buen diseño

Deberás aprender a identificar y deconstruir los elementos que componen un buen diseño. Por ejemplo, poder identificar qué es lo que hace que un diseño proyecte una sensación de elegancia y no de baratija, para luego poder aplicarlo en tus propias creaciones.

3. Practicar conscientemente

Tendrás que poner horas y horas de trabajo práctico, diseñando una y otra vez, de manera consciente, analizando las cosas que hiciste bien y aprendiendo de las que hiciste mal.

Esta es la parte transformacional del proceso. Aquí es donde dejas de ser un principiante y comienza a evolucionar.

Emprende el camino en compañía

Si realmente deseas comenzar a dominar el diseño, y sientes que necesitas algo de apoyo, me encantaría poder ayudarte.

Para ello precisamente he creado Diseño efectivo de sitios web, el curso más completo y personalizado que he lanzado hasta la fecha.

El objetivo de este curso es ayudar a los estudiantes en los tres puntos mencionados anteriormente:

  1. El curso comprende 6 módulos de entrenamiento (divididos en 8 semanas), con acceso a más de 20 horas de contenido explorando los principios del diseño y el proceso creativo.
  2. A lo largo del trayecto del curso se aprende a apreciar y a entender el trabajo que otros creadores han realizado aplicando los principios… no solamente diseñadores, sino también pintores, directores de cine e incluso músicos.
  3. En cada uno de los módulos, el estudiante deberá realizar un ejercicio (cada uno más complejo que el anterior) con el objetivo de poner en práctica de inmediato los conceptos aprendidos. Además cuenta con revisiones personalizadas y en video de mi parte para cada uno de sus ejercicios.

La próxima edición del curso (y la última del año) comienza el 5 de septiembre de 2016 y solo hay cupo para 15 estudiantes. Puedes inscribirte desde ya y ver más información en el siguiente enlace.

MÁS INFO E INSCRIPCIÓN »

De cualquier forma, mi intención no es presionarte a tomar mi curso, sino reforzar la idea de que si vas a ofrecer diseño, es mejor que lo hagas sabiendo que puedes entregar un buen trabajo. Esto aplica incluso si te dedicas a crear sitios a partir de plantillas, porque un buen conocimiento de las bases del diseño te ayudará a elegir la plantilla más adecuada y adaptarla de la forma más efectiva posible.

Si el diseño no es lo tuyo, preséntate con honestidad ante a tus clientes, evitando generar falsas expectativas y posteriores conflictos. Pero si quieres tomarte en serio el diseño, usa los recursos que tengas a tu alcance para mejorar cada día. Si eso incluye tomar mi curso, genial, pero también tienes a tu disposición libros, charlas e, incluso, puedes acercarte a algún diseñador que admires y pedirle que sea tu mentor.

Recuerda que lo más importante, ahora que está de moda Pokemon, es que nunca dejes de evolucionar.

Un abrazo,
@FranciscoAMK

*El primero es conseguir clientes