Cómo superar la etapa más difícil del aprendizaje
Hace un par de años se me metió en la cabeza que quería aprender a tocar ukelele y, al parecer, lo repetí demasiadas veces en voz alta, porque mi esposa me terminó por regalarme uno, en parte para verme feliz, pero principalmente para que dejara de insistir con el asunto.
Me pasé unos meses jugando con el instrumento, aprendiéndome un par de acordes e intentando sacar algunas canciones, pero al cabo de un tiempo el entusiasmo fue disminuyendo a tal punto que hoy el ukelele pasa la mayor parte del tiempo guardado en el closet.
Al principio, cada vez que hacía que el sonido fuera mínimamente armonioso se sentía como un gran triunfo, no obstante, conforme quería avanzar en el aprendizaje siempre llegaba a acordes o técnicas de rasgueo que se me hacían muy difíciles y, después de un par de intentos, me daba por vencido.
No es que mis dedos no sirvieran para el ukelele, es simplemente que deseaba pasarlo bien tocando como Israel Kamakawiwo’ole pero no estaba dispuesto a esforzarme lo suficiente para conseguirlo. Está bien, tocar ukelele es solo un hobby, así que no pasa nada si nunca llego a ser bueno en ello. Quizás en algún momento me llegue la motivación y me ponga de lleno a practicar, pero por ahora me quedo con las únicas dos canciones que me aprendí.
Se trata de un proceso
Creo que mi historia con el ukelele representa el proceso que todos encontramos cuando queremos aprender algo nuevo:
- Vemos a un maestro de la disciplina y quedamos asombrados. El maestro hace que se vea tan fácil que pensamos «Hey, yo también podría hacer eso y me gustaría disfrutarlo tanto como él». Así que decidimos comenzar a aprender.
- Los primeros pasos son geniales, porque pasar de no saber nada a saber un poquito es una tremenda diferencia.
- Como sabemos solo un poquito, aún no es suficiente como para llegar a disfrutarlo, ya que el desempeño se vuelve repetitivo. Por eso decidimos seguir aprendiendo más.
- Pasar de principiante a intermedio implica una dificultad mayor que lo anterior, ya que es momento de comenzar a aprender cosas más complejas, pero al mismo tiempo, el progreso se vuelve casi imperceptible, por lo que nos sentimos estancados y a veces frustrados. Aquí es donde la mayoría abandona. Aquí es donde yo dejé el ukelele.
- Si tenemos suficiente perseverancia llegaremos a alcanzar un nivel intermedio de maestría en la disciplina. Eso nos dará suficientes herramientas y una soltura necesaria que nos permita comenzar a disfrutar realmente de lo que hacemos. Aquí el camino comienza a ponerse algo más sencillo.
- Como disfrutamos haciendo lo que hacemos, ya no será una dificultad autoconvecernos de ponernos a practicar, sino más bien un placer. Lo haremos por gusto y constantemente encontraremos nuevos recursos e ideas que incluir en nuestro repertorio, el cual se hace cada vez más amplio.
- Con el tiempo y la práctica, casi sin darnos cuenta, acabamos convirtiéndonos en expertos de aquella disciplina y si continuamos en ello, algún día podríamos, incluso, llegar a ser maestros.
Yo he pasado por este proceso en varias ocasiones, a veces en pequeña escala, como cuando he querido aprender a manejar un nuevo software o a gran escala, como queriendo dominar la disciplina del diseño.
En todas estas ocasiones he llegado a encontrarme en ese momento donde uno dice «Esto es más difícil de lo que pensé, quizás deba abandonarlo», pero las razones que me han motivado a continuar la mayoría de las veces son:
- Saber que hay un motivo importante por el cual estoy haciéndolo. Por ejemplo, saber que estoy aprendiendo Sketch, porque es una herramienta que mejorará mi trabajo una vez que la domine.
- Saber que después de esta etapa desagradable viene una etapa de disfrute. Por ejemplo, saber que una vez que me familiarice con sketch ya no será tortuoso encontrar las herramientas, sino que podré disfrutar de realizar mis diseños.
- Saber que hay otras personas que lo han hecho antes, y que, por lo tanto, yo también puedo conseguirlo. Por ejemplo, mirar videos en Youtube o posts en Dribbble que muestren que otras personas ya han conseguido dominar sketch, y así, confirmar que es una tarea completamente alcanzable.
Si estás en una situación en donde el aprendizaje se ha tornado difícil y estás cuestionándote si realmente vale la pena seguir o no, creo que es momento de que te hagas consciente de que ésta es solo una etapa del proceso y sepas que luego vendrán otras mucho más agradables.
Si además de eso puedes confirmar que hay un motivo detrás de tu deseo de aprender y corroborar si realmente es una tarea realizable, de seguro encontrarás el empuje necesario para seguir adelante.
También está la posibilidad de que te des cuenta de que no hay un motivo real y eso te entregue el valor que hacía falta para decidir dejarlo de una vez, tal como yo lo hice con el ukelele.
Un abrazo
@FranciscoAMK