Se viene el Black Friday, lo cual quiere decir que tu bandeja de entrada y tus redes sociales se llenarán de ofertas y promociones invitándote a comprar cosas con descuentos sorprendentes. Pero ¿sabes quién no te va a dar ninguna oferta o promoción en particular para que aproveches? Un tipo llamado Francisco Aguilera.

Al principio seguí la corriente de la mayoría y ofrecí descuentos en black friday, pero en este artículo quiero contarte por qué hoy ya no participo en este tipo de ofertas, a pesar de que para algunas marcas puede ser muy beneficioso.

Respeto

Para mí lo más importante es generar una relación duradera, amigable y permanente con mis clientes.

Cuando lancé mi curso Creación de temas WordPress profesionales, lo hice con un descuento del 30% y bastante gente se registró. Estos son los estudiantes que más me gustan, por que son los primeros que confiaron en mí, son los primeros que dijeron «Yo aprecio el trabajo de francisco y voy a compensarlo pagando por su curso». Esas son las personas qué más merecen mi respeto, porque son las que primero demostraron lealtad y confianza hacia mí.

Sería un canalla si luego de que estas personas compraran me dirigiera a otro grupo de potenciales clientes y porque, de pronto siento que me falta algo de dinero, hago un descuento de un 50% solo con el objetivo de atraer más gente.

Es cierto, con esta idea de hacer un descuento exagerado podría atraer un poco más de gente y conseguir algo de dinero, pero estaría faltándole el respeto a quienes primero confiaron en mí y, en mi visión, lo más importante es respetar a ese grupo de personas.

Esa es la razón por la cual nunca he hecho un descuento superior al 30%, porque ese límite está dibujado por los primeros clientes.

¿Para el cliente o para ti?

Hacer descuentos sin razón alguna es una práctica que quita la atención de las necesidades del cliente y la pone en tus necesidades particulares.

Cada vez que alguien publica un descuento aleatorio, podemos leer entre líneas «Estoy necesitando algo de dinero rápido, así que voy a hacer un descuento. Cómprame por favor, es urgente».

Cuando no haces descuento tu enfoque está puesto en el cliente y transmites el mensaje de que tu negocio existe para entregar algo valioso a tus clientes, que completamente vale su precio. Por el contrario, al hacer descuentos, fallas a este principio y dejas entrever qué al fin y al cabo tus productos no son tan valiosos y que solo te importa obtener dinero rápido.

Recuerda que el verdadero valor de un producto es el precio mínimo por el cual estás dispuesto a venderlo.

Tipos de marcas

También es importante saber que hay dos tipos de marcas: están las marcas premium y las marcas de descuentos. ¿Cuál es la diferencia?

Las marcas de descuentos están en todas partes y seguro conoces a más de alguna, son el tipo de empresas en las cuales esperas a que haya una oferta para comprar algo. Por ejemplo, si tu sabes que en el supermercado de tu barrio hacen descuentos todos los lunes sobre las frutas y verduras, de seguro vas a ir a comprar ese día para aprovechar la rebaja.

Por su parte, una marca premium, es una marca para la cual tú ahorras y luego compras. Es decir, el dinero que te ahorras comprando en las marcas de descuento, es el que luego inviertes en las marcas premium.

Yo, por ejemplo, siempre he sido un usuario apple (aprendí a usan un computador en un mac), pero estoy consciente de que sus precios son altos, al mismo tiempo que sé que el valor que recibo a cambio es equivalente. Debido a que Apple no hace descuentos, toda vez que me he comprado un equipo nuevo, ha sido necesario juntar dinero ahorrando en otras partes, comprando ropa con descuento, lápices con descuento, etc.

¿Son los descuentos para ti?

Entonces ahora, si es que vendes algún producto, ya sea físico o digital, es momento de que identificar si los descuentos son algo que deberías utilizar o no. Para ello te invito a realizarte algunas preguntas.

¿Deseas que tu marca sea percibida como una marca de descuentos o una marca premium? ¿Deseas que tus clientes ahorren y te tengan presente en su cabeza hasta que sea el momento correcto de comprar tus productos o prefieres ser una marca intercambiable, de tal forma que el cliente decida entre tus productos y los de tu competencia solo en base al precio?

Piensa en cómo te sentirías si hoy compras algo, digamos un curso online, a USD $100 y mañana recibes un email diciendo que el curso está en oferta limitada a USD $25. De seguro te sentirás mal pensando «Si tan solo hubiera esperado un día más…»

¿Es esa la experiencia que quieres brindar a tus clientes? Si es así, no hay ningún problema, aplica descuentos aleatorios a tu antojo y ojalá te traiga buenos resultados.


Con este artículo no quiero decir que los descuentos son malos per sé, a mí me encantan los descuentos ya que puedo ahorra dinero, el punto es que hay productos y marcas en donde es correcto usarlos y otras situaciones en donde no lo es.

En mí caso no creo que sea correcto realizar descuentos aleatorios. Prefiero usarlos solamente como una herramienta para premiar la lealtad y la confianza de mis clientes más valiosos. Por eso es que hago descuentos toda vez que lanzo un curso nuevo o para premiar la constancia de las personas que me acompañan en determinados proyectos, como el mes de tutoriales WP1030.

Tu decisión puede ser diferente, pero solo te invito a que reflexiones un momento antes de hacer lo que todo el mundo hace.

Un abrazo,
@FranciscoAMK