Criticar es algo que puede hacer cualquiera. No se requiere un título ni alguna experiencia específica para poder hacerlo. Yo mismo he visto un montón de películas y he criticado a cada una de ellas toda vez que alguien me pregunta ¿Y qué tal la película?

Varias veces he oído decir que algunas opiniones no son válidas si vienen de alguien ajeno al rubro, pero estoy en desacuerdo. Siguiendo esa lógica yo no podría criticar una escultura solo por el hecho de que nunca he creado una o no debería ser crítico de la labor de un presidente solo porque nunca he estado al mando de un gobierno.

Todo el mundo tiene la capacidad de criticar y dar su opinión, sobre todo si se trata del público que consume el objeto criticado, de los espectadores de la pieza o los usuarios del producto o servicio. Sin embargo, si la persona que emite la crítica es profesional en la materia de lo que se critica, se espera, cómo mínimo, un poco de análisis y objetividad.

Nuevos logos

Dentro de las últimas semanas algunos rediseños de marcas bien conocidas han visto la luz. Me refiero particularmente a Instagram y DC Comics.

DC Comics Instagram

Ambos diseños generaron controversia y una oleada de comentarios negativos criticando el resultado, lo cual era algo predecible y que, de seguro, las marcas se esperaban.

En las redes sociales se podían leer cosas como “Horrible, muy mal Instagram”, “Se ve feo y es como si un niño de 8 años lo hubiera hecho” o “El nuevo logo de Instagram más feo, imposible”. No me esperaba menos de internet pero lo que de verdad me duele y me irrita es que a varios de esos comentarios vienen de parte de diseñadores.

Impresentable 🙁

Un diseñador debe dar comentarios más profundos, demostrar capacidad de análisis y reflexión. No puede ir por la vida lanzando odio sobre el trabajo de sus colegas bajo el único pretexto del “no me gustó”.

Me cuesta creer que personas que se hacen llamar diseñadores tengan cero empatía con sus colegas y el trabajo que estos hacen. Me cuesta creer que personas profesionales se dediquen a criticar sin argumentos.

Incluso hubo alguno que otro que decía “hasta yo lo habría hecho mejor”… ¿En serio? ¿De verdad crees poder hacerlo mejor? Cuéntame ¿Cuántos rediseños de marcas masivas has realizado? ¿Cuántas veces has dirigido un proyecto de diseño y un equipo completo sabiendo que al día siguiente estarán en el ojo del huracán recibiendo y críticas de miles de personas alrededor del mundo por su trabajo? ¿Cómo ha quedado tu orgullo después de eso?

Desde este lado solo veo una falta de profesionalismo enorme y un asomo (bien evidente) de envidia, por no tener la posibilidad de formar parte de los equipos detrás de trabajos de ese alcance. Porque, seamos honestos, no vemos a Jony Ive lanzando críticas de esa forma ¿Por qué? No lo sé, pero asumo que es porque sabe lo que es estar del otro lado de la moneda (o porque no le importa).

Ok Francisco, ya me quedó claro que no te gustan ese tipo de comentarios. Pero entonces, ¿Qué es lo que debemos hacer?

¿Cómo apreciar y criticar un diseño?

Cuando veas un diseño, trata de inhibir ese deseo innato de decir que está feo o lindo y detente por un segundo a observar. Aplica ingeniería inversa, intenta encontrar las características más destacadas del diseño y pregúntate por qué el diseñador (o el equipo de diseño) llegó a esa conclusión.

Toma un instante y trata de entender por qué usaron ese color y no otro, por qué esa tipografía, por qué esas fotos y así sucesivamente. Asume que quien creó el diseño no lo hizo al azar.

Cuando tengas una comprensión, al menos superficial, de lo que quiso hacer el diseñador y del razonamiento que hay detrás, solo entonces podrás comenzar a tener una opinión sobre el resultado. No antes.

De este modo, en lugar de críticas odiosas o comentarios simplones, lo que harás será un análisis y junto con ello estarás desarrollando tu capacidad de observación, que es algo que bastante falta hace hoy en día.

Yo no he participado en algo tan grande como un rediseño para Instagram o DC Comics, así que desconozco todo el trabajo que hay detrás, sin embargo, puedo imaginármelo al pensar en el nivel de esfuerzo y las horas que he tenido que dedicar a proyectos mucho más pequeños.

Además, leer estudios de caso como el rediseño de asana le abre a uno los ojos para tener una mejor comprensión del proceso largo y complejo que este tipo de trabajos implican.

Empatía

Al final del día, los creativos necesitamos desarrollar una característica en particular, la empatía.

Empatía con nuestros clientes, para proveer trabajos que realmente solucionen sus problemas; empatía con nuestros usuarios, para proveer experiencias agradables y funcionales; empatía con nuestros colegas, para realizar críticas y expresar opiniones que aporten algo más que hostilidad.

Ahora bien, quiero dejar algo bien claro, si algo no te gusta tienes todo el derecho de decirlo, pero te invito a que, por lo menos, intentes tres cosas:

  1. Trata de entender el por qué del diseño
  2. Asume que hay un trabajo detrás que no conoces
  3. Comprende que el hecho de que no te guste el resultado, no significa que esté mal

Solo te pido que nunca lances odio sobre un diseño solo porque hay un cambio. El cambio siempre genera rechazo y es comprensible que mucha gente se lo tome a mal, pero como profesionales creativos, podemos hacer mucho más que eso.

Un abrazo,
@FranciscoAMK