Aceptar las críticas de diseño sin que te afecte
El primer diseño que hice profesionalmente era horrible, pero yo me sentía muy orgulloso de él. Por eso cuando mi jefe de ese entonces lo rechazó y me pidió que hiciera uno nuevo me lo tomé como una ofensa personal. Mi pensamiento era algo más o menos como ¿Quién se ha creído este viejo feo para decirme que mi diseño está malo?
En ese entonces estaba cometiendo un error que he visto que muchos otros diseñadores que están recién comenzando también cometen de manera muy frecuente, me refiero a asociar el resultado de tu trabajo con tu ego personal.
Cuando tu trabajo creativo está directamente asociado con tu ego, comienzas a andar por un camino peligroso, un camino que inevitablemente lleva a uno o varios de los siguientes destinos:
- Te vuelves soberbio: Crees tener la razón y rechazas cualquier idea o crítica que diga lo contrario
- Te vuelves vulnerable: Piensas que cada crítica o comentario realizado respecto a tu trabajo es algo dirigido directamente hacia tu persona.
- Te vuelves egocéntrico: Crees que tu trabajo es tan bueno que todo el mundo debería apreciarlo. Entonces comienzas a trabajar para obtener elogios más que para obtener resultados profesionales.
Estas son cosas que vemos ocurrir muy frecuentemente en el mundo del arte, pero el espíritu creativo del diseño nos lleva también a ser blanco fácil para caer en este tipo de trampas de nuestro cerebro. Además, como ya hemos conversado antes, desde mi punto de vista el diseñador sí es un artista.
De cualquier modo, que tu trabajo esté directamente relacionado con tu ego es una etapa natural para los creativos y todos, en algún momento, hemos pasado por ella. El problema viene cuando no maduramos y nos damos cuenta de que como personas valemos mucho más que nuestro trabajo.
Desvincular tu trabajo de tu validación personal
Si no evolucionas y continúas sintiendo que lo que se diga sobre tu trabajo es algo que se dice sobre ti, vas a tener momentos muy difíciles, sobre todo cuando un cliente haga comentarios sobre tu trabajo y te pida cambios o, peor aún, te diga que es un trabajo de mala calidad que, no cumple con sus expectativas o con lo que se supone que debería ser un trabajo profesional.
A continuación hay algunos simples consejos que, bien aplicados, pueden ayudarte a desvincular tu ego y tu validación personal del trabajo que realizas:
1. Entiende que tu trabajo no eres tú
Un buen creativo siempre va a dar todo de sí para crear la mejor pieza posible, que tenga una excelente calidad y que cumpla con su objetivo, sin embargo, no espera nada a cambio. El buen creativo se valida a sí mismo como tal en el proceso, en el crear, no en lo que piensen los otros.
2. Entiende que no puedes controlar lo que pasa después
Ser creativo es ser generoso, es crear algo poniendo todo de ti, pero luego entregarlo al mundo sin saber si regresará con elogios, con críticas, con insultos, con solicitudes de cambio o si sencillamente no regresará.
Como creativos podemos controlar el proceso, tomar las mejores decisiones posibles en base a nuestra experiencia y conocimientos, pero jamás podremos controlar lo que pasa después. Eso le da un toque de belleza e incertidumbre a nuestra labor también.
3. Entiende que tu jefe o tu cliente no tiene nada en tu contra
A veces nuestro ego nos nubla y nos hace creer que que las críticas que un jefe o un cliente hagan sobre nuestro trabajo son ataques personales, pero raramente es así.
Nuestro ego nos hace creer que somos tan importantes para que la gente se ensañe con nosotros y nos quieran hacer daño, cuando en la realidad lo que ocurre es que nuestra contraparte solo quiere aportar sus ideas y pensamientos para llegar a un mejor resultado.
Aunque no lo parezca, tú también puedes argumentar de vuelta, llevar una conversación profesional enfocada en el trabajo y, finalmente, llegar a un consenso,
4. Entiende que tu trabajo nunca le va a gustar a todo el mundo
Tu trabajo es hacer que tus creaciones les gusten y hagan sentido para aquellas personas que importan. Lo que digan todo el resto no tiene relevancia.
Si el diseño que hiciste fue aprobado por tu cliente y está siendo bien recibido por su público ¿Qué importa que otros diseñadores te digan que está feo?
5. [Bonus] Lee la guerra del arte
Este libro de Steven Pressfield de verdad me ayudó mucho con este tema. La verdad es que lo leí en una etapa en donde ya había superado mi vinculación emocional con las críticas, pero me dió la estructura de pensamiento necesaria para poder verbalizar el tema y evitar que vuelva a ocurrir.
Me compré el libro en el iBooks Store. Creo que me costó menos de USD $10, pero su contenido vale muuuuucho más que eso. Aquí hay un link desde amazon también.
“El profesional se valida a sí mismo. Él tiene fortaleza mental. Al enfrentarse a la adulación o a la indiferencia, él valora su trabajo de manera fría y objetiva. Dónde se quedó corta, mejorará. Dónde triunfó, lo hará aún mejor. Él trabajará más duro. Él regresará mañana.”
Fragmento de “La Guerra del Arte” de Steven Pressfield.
Haters gonna hate
Tu trabajo creativo y de diseño no solamente está expuesto a tus clientes (y su audiencia) sino también al mundo entero y eso incluye a ese grupo generalmente conocido como los haters.
Aunque no te haya pasado aún, en algún momento te encontrarás con gente odiosa que solamente va a criticar tu trabajo para denostarte, que usarán términos ofensivos para referirse a ti y a tu trabajo.
Puedo decirte que será incómodo y molesto, pero al final del día, mi recomendación es que sientas agradecimiento por su existencia, porque son la muestra viviente de que tu trabajo es importante.
Piénsalo: Alguien en algún lugar del mundo está gastando tiempo y energía en tratar de molestarte. Si eso no es una demostración de que tu labor es relevante, no sé lo que es.
Un último consejo (y el más importante)
Aunque alguna crítica te haga sentir mal a un nivel personal, sobre todo si viene de parte de un cliente o tu jefe, no pierdas el control y compórtate como un profesional.
Siempre argumenta tus decisiones refiriéndote a los objetivos del proyecto, a tu experiencia y a datos reales. No permitas que tu ego se entrometa en la conversación y te haga decir cosas que te hagan ver como poco profesional.
Si quieres descargarte personalmente, espera hasta más tarde y conversa con tu pareja, con tus padres o algún amigo, seguro que esa persona que se preocupa tanto por ti te dará una perspectiva diferente sobre los hechos y te dará el soporte emocional que necesitas.
No alcanzo a contar todas las veces en que mi esposa ha estado allí para apoyarme y ayudarme a aliviar la presión que toda actividad creativa lleva consigo.
Un abrazo,
@FranciscoAMK